La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, calificó como "bueno" el anuncio de nuevos aranceles de Estados Unidos, asegurando que el país quedó exento de los impuestos adicionales impuestos por el mandatario Donald Trump.
Según Sheinbaum, esto es resultado de la buena relación entre ambos gobiernos.
"En el caso de México no hay aranceles adicionales, y eso es bueno para el país. Tiene que ver con la buena relación que hemos construido con el Gobierno de los Estados Unidos", declaró en su conferencia matutina.
La exención de México y Canadá aplica a productos dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), lo que beneficia a sectores clave como el agroalimentario, electrónicos, eléctricos, químicos, farmacéutico, textil y automotriz.
Sin embargo, seguirán los aranceles del 25% para productos fuera del acuerdo, como el acero, aluminio y automóviles con componentes no estadounidenses.
A pesar de que casi la mitad de las exportaciones mexicanas sí enfrentarán impuestos comerciales, México evitó los "aranceles recíprocos" que Trump impuso al resto del mundo. Dichas tarifas incluyen un mínimo de 10% para todos los países, 20% para la Unión Europea y 34% para China.
Sheinbaum destacó que esta situación es resultado de una política de colaboración y respeto mutuo con Washington, lo que ha permitido a México mantener ventajas en el comercio con Estados Unidos. También subrayó que la fuerza del Gobierno y del pueblo mexicano ha sido clave en las negociaciones.
Además, la mandataria recordó que en febrero su administración acordó con Trump el despliegue de 10,000 elementos de la Guardia Nacional en la frontera común, con el objetivo de reforzar la seguridad y frenar el tráfico de drogas y migrantes.
Sheinbaum aseguró que su gobierno mantiene un diálogo abierto con Washington, resaltando el papel del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien ha fortalecido la relación comercial con Estados Unidos.
Finalmente, la presidenta afirmó que México es "muy respetado" a nivel internacional y que la relación con Trump ha sido franca, cooperativa y basada en el respeto, lo que permitió al país obtener un trato preferencial en la nueva política arancelaria de Estados Unidos.