En tan solo 45 días, la superficie de Querétaro afectada por sequía moderada casi se duplicó, al pasar de un 14.2% al cierre de 2024 a un 30.9% al 15 de febrero de 2025.
Este incremento refleja el impacto de la falta de lluvias y el descenso en la disponibilidad de agua en diversas regiones del estado. Las autoridades monitorean la situación y evalúan posibles medidas para mitigar los efectos de la sequía en la población y la actividad agrícola.