Desde el momento en que nacen, muchos niños enfrentan desafíos que los demás ni siquiera pueden imaginar. Para algunos, esos desafíos son aún más complejos, pues viven en un mundo que a menudo no está hecho para ellos.
El autismo es un trastorno neurológico que afecta la comunicación, las habilidades sociales y los comportamientos, manifestándose de forma única en cada persona. Los síntomas y su gravedad varían, y la sociedad, a menudo, no está preparada para interactuar ni convivir con personas neuro divergentes, lo que complica su inclusión y comprensión.
¿Cómo debe la sociedad aprender a convivir con un niño autista?
Es complicado porque no toda la gente está dispuesta a sensibilizarse en ese tema para ellos se ocupa la psicoeducación, educar a los padres, educar a los maestros para que estos mismo sepan cómo interactuar y cómo actuar ante circunstancia con niños neuro divergentes" Brisaida Castillo, madre de niño neuro divergente y psicóloga
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), 1 de cada 160 niños presenta esta condición en el mundo.
"La inclusión no solamente es ah ok te acepto ven a la fiesta, la inclusión es hablar sobre el autismo concientizar el autismo, comprender el autismo ponernos en el lugar del padre o del niño, eso es ser inclusivo no solamente adaptar lugares o estructuras" Brisaida Castillo, madre de niño neuro divergente y psicóloga
Los padres de niños autistas enfrentan no solo el reto de su desarrollo, sino también el dolor del juicio social, temiendo ser rechazados y mal interpretados, lo que añade una carga emocional a su día a día.
"Yo los invito a los papás que no juzguemos, que no digamos nada más niño berrinchudo, que si no veamos que hay detrás de eso porque como mamás nos da pena, a veces subirnos al camión, llevarlos a una fiesta a veces por el simple hecho de no ser aceptado y de ser juzgados y de ser juzgados como papás y de ser juzgados nuestros hijos, nos duele" Brisaida Castillo, madre de niño neuro divergente y psicóloga
El autismo, un trastorno que afecta la forma en que se comunican, se relacionan y aprenden, no solo impacta la vida de quienes lo padecen, sino también la de sus familias, quienes a diario luchan por entender y ser comprendidos. En cada paso, en cada pequeño avance, se teje una historia de superación, amor y esperanza, recordándonos que cada ser humano, sin importar las diferencias, merece ser escuchado y apoyado.