El líder de la minoría en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, el demócrata Hakeem Jeffries, arremetió contra el presidente Donald Trump por los nuevos aranceles que planea anunciar este miércoles.
Según Jeffries, la medida no representa un avance económico, sino una amenaza para los consumidores. "No es el día de la liberación, como dice Trump, sino el de la recesión", afirmó.
El anuncio de los aranceles se realizará en un evento llamado Make America Wealthy Again (Hacer a Estados Unidos rico de nuevo), donde el mandatario presentará impuestos adicionales a las importaciones de varios países. Aunque aún no se conocen los detalles, se espera que la Unión Europea sea una de las regiones más afectadas.
Jeffries advirtió que los aranceles provocarán un aumento en los precios dentro del país, afectando directamente a las familias estadounidenses. "Trump y los republicanos de la Cámara no están haciendo nada con la crisis de los precios", dijo en una conferencia de prensa.
En la misma línea, el líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer, acusó al presidente de afectar la economía familiar con estas decisiones. "Cuando una familia tiene que pagar 5,000 dólares más por lo que compra, no puede permitirse un coche nuevo ni las vacaciones que planeó", declaró el senador.
Uno de los principales puntos de conflicto es la relación comercial con Canadá. Trump ya había impuesto aranceles del 25% a las importaciones de ese país y de México a inicios de marzo, aunque estableció una moratoria de un mes para ciertos productos cubiertos por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Ante la posibilidad de que se anuncien más gravámenes, el senador demócrata Tim Kaine presentó una resolución para bloquear los aranceles a las importaciones canadienses. Según Schumer, algunos republicanos podrían apoyar la medida, lo que aumentaría las posibilidades de frenar la iniciativa de Trump.
Para que la resolución prospere, necesita al menos 51 votos en el Senado. Actualmente, los republicanos tienen una ligera mayoría con 53 escaños frente a los 47 de los demócratas. La votación de esta medida podría marcar un nuevo enfrentamiento entre el Congreso y la Casa Blanca en plena temporada electoral.