El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, anunció que viajará por quinta vez a Washington para llevar a cabo negociaciones comerciales con Estados Unidos, a solo una semana del nuevo plazo, el 2 de abril, para la entrada en vigor de los aranceles promovidos por el presidente Donald Trump.
La visita, que se realizará este miércoles, busca salvaguardar la posición de México como el sexto mayor exportador mundial de vehículos en un contexto de creciente proteccionismo estadounidense.
Durante un acto oficial de certificación del autobús eléctrico 'Taruk', Ebrard explicó que esta visita tiene como objetivo defender el modelo de exportación de vehículos de México, que se ha visto amenazado por las políticas de Estados Unidos. El país exporta más de un millón de vehículos al año a EE.UU., muchos de ellos fabricados por armadoras estadounidenses que operan en México. Esta relación comercial ha sido clave para la economía mexicana, y las nuevas amenazas de aranceles podrían poner en peligro la estabilidad de este sector.
El funcionario mexicano destacó que la principal discusión en las negociaciones es sobre el futuro de este modelo, en el cual México ha sido un exitoso país manufacturero. En este sentido, resaltó la importancia de impulsar el desarrollo de marcas nacionales, tecnologías y capacidades para fortalecer la industria automotriz del país frente a la competencia internacional.
El viaje de Ebrard se produce después del anuncio realizado el 6 de marzo por parte del Gobierno estadounidense sobre la imposición de nuevos aranceles a la importación de vehículos eléctricos, que entrarían en vigor antes del 2 de abril, coincidiendo con el inicio de los aranceles generalizados del 25 % a las exportaciones mexicanas.
Aunque los detalles de la medida aún están en negociación, se teme que esta afecte tanto a las empresas con operaciones en México como a las estadounidenses, lo que ha generado fricciones en las conversaciones bilaterales.
Ebrard advirtió que la imposición de aranceles afectaría también a las empresas estadounidenses que exportan productos desde México hacia EE.UU., lo que podría perjudicar a ambas naciones. En este sentido, señaló que la estrategia mexicana no es confrontativa, sino orientada a defender los intereses nacionales y a fortalecer la industria automotriz en el contexto de la integración regional.
Altagracia Gómez, coordinadora del Consejo Asesor de Desarrollo Económico Regional y Relocalización (CADERR), aseguró que los representantes que acompañarán a Ebrard en este viaje están bien preparados y cuentan con un plan sólido para abordar la situación.
Gómez enfatizó que México llegará a las negociaciones con un enfoque de "prácticas justas de comercio" y con un compromiso decidido por lo nacional, destacando que el diálogo con EE.UU. continuará siendo clave en los días previos al 2 de abril.
La visita de Ebrard a Washington es crucial para el futuro del sector automotriz mexicano, que representa el 4 % de la economía nacional y emplea a más de un millón de personas. El resultado de estas negociaciones será determinante para la continuidad del modelo de exportación de vehículos y el fortalecimiento de la industria ante las amenazas externas.