En México, durante los primeros nueve meses de 2024, se registró un total de 610.404 defunciones, lo que representa un incremento del 2.39% en comparación con el mismo período del año anterior
Este aumento se traduce en 14.254 muertes adicionales respecto a las cifras definitivas de 2023, según los datos preliminares proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). De estas defunciones, 589.817 ocurrieron en 2024, mientras que el resto correspondió a años anteriores.
Las principales causas de muerte en el país durante este período fueron las enfermedades del corazón, la diabetes mellitus y los tumores malignos, afectando tanto a hombres como a mujeres. Estas condiciones siguen siendo las más prevalentes a nivel nacional, lo que subraya la importancia de la atención médica preventiva y el manejo adecuado de estas enfermedades crónicas.
En términos de distribución por edad, las tasas de defunción fueron más altas en el grupo de 45 a 54 años
Se observó un aumento en las tasas para la mayoría de los grupos de edad, excepto para aquellos menores de 15 años y entre 25 y 34 años, en comparación con 2023. Esto sugiere que la mortalidad está aumentando en la población adulta, lo que podría estar relacionado con factores como el estilo de vida, la exposición a riesgos ambientales y el acceso a servicios de salud.
La distribución por género de las defunciones registradas mostró que el 55.8% correspondió a hombres, mientras que el 44.1% fue de mujeres. En 332 casos, no se especificó el sexo de la persona fallecida, lo que representa solo el 0.1% del total. Esta diferencia en la mortalidad por género podría estar influenciada por factores como la exposición a riesgos ocupacionales, el acceso a servicios de salud y las diferencias en el estilo de vida.
En cuanto a la distribución temporal, enero fue el mes con el mayor número de defunciones registradas, representando el 12.9% del total
Le siguieron mayo con el 12% y febrero con el 11.3%. Esto podría estar relacionado con factores estacionales, como la mayor incidencia de enfermedades respiratorias durante los meses más fríos del año.
A nivel regional, Chihuahua presentó la tasa más alta de defunciones por cada 100 mil habitantes, con una tasa estandarizada de 573.3. Esta variación regional en las tasas de mortalidad podría estar influenciada por factores como el acceso a servicios de salud, las condiciones socioeconómicas y la exposición a riesgos ambientales.
Es crucial que las personas estén informadas sobre estas cifras de defunciones porque reflejan la salud general de la población y pueden guiar políticas públicas para mejorar los servicios de salud y reducir la mortalidad
El conocimiento de estas estadísticas ayuda a identificar áreas prioritarias para la intervención, como la prevención de enfermedades crónicas y el fortalecimiento de los sistemas de salud en regiones con tasas más altas de mortalidad.