Ceci Flores, activista y fundadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, denunció este viernes, a través de sus redes sociales, que presuntamente el crimen organizado estaría profanando tumbas en el panteón del Carmen, ubicado en Obregón, Sonora.
Según la activista, los delincuentes estarían abriendo las sepulturas para esconder los restos de personas desaparecidas, creando una nueva forma de ocultar víctimas.
Flores, conocida por su incansable lucha en la búsqueda de desaparecidos, expresó en su mensaje que la "maldad no tiene límites" y que esta nueva táctica es una muestra más de cómo los criminales siguen innovando en sus métodos para "desaparecer a nuestros hijos". En su video, la activista muestra una tumba abierta en la que presuntamente se encuentran ocultos los cuerpos de personas no localizadas.
En su llamado, Ceci Flores instó a las familias con seres queridos en ese panteón a verificar que no hayan sido víctimas de esta práctica macabra. "Deberían ir a verificar que no hayan escondido la tranquilidad de otras familias en las tumbas", advirtió.
Esta denuncia subraya la continua desesperación de las Madres Buscadoras, quienes han revelado cómo el crimen organizado utiliza incluso los cementerios como lugares para ocultar restos humanos.
En el video que compartió, se puede ver claramente la tumba abierta, lo que ha generado gran indignación entre los ciudadanos y las organizaciones de derechos humanos. Aunque los detalles sobre la identidad de las víctimas y el contexto de las profanaciones aún no se han confirmado, la denuncia ha causado gran revuelo en el estado y más allá.
La activista también recordó que, en semanas anteriores, había señalado la falta de apoyo por parte de las autoridades locales y federales. Flores mencionó que las madres buscadoras enfrentan un rechazo sistemático por parte de los gobiernos, ya que su labor visibiliza la cruda realidad de las desapariciones, algo que las autoridades prefieren mantener en silencio. "Le damos visibilidad a lo que ellos quieren ocultar", comentó con firmeza.
México ha sido catalogado como un país donde el crimen organizado tiene una presencia significativa, y el caso de las Madres Buscadoras es un claro reflejo de la falta de justicia en muchos casos de desaparición forzada. "Lamentablemente, en el 90% de desapariciones hay una autoridad involucrada", denunció Flores, haciendo referencia a la corrupción y la impunidad que, según ella, prevalecen en el país.
El caso de las profanaciones en el panteón de Obregón pone de manifiesto la extrema violencia que enfrentan las familias de desaparecidos en México y la urgente necesidad de una respuesta efectiva por parte del gobierno para abordar la crisis de desapariciones en el país.