La delegación de México alzó la voz en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU para defender los derechos de los migrantes y rechazar las amenazas de deportaciones masivas desde Estados Unidos.
Durante su intervención en Ginebra, el subsecretario de Asuntos Multilaterales, Enrique Javier Ochoa, instó a que cualquier retorno de migrantes cumpla con el derecho internacional y respete principios clave como la no devolución y las garantías procesales.
Ochoa destacó que, aunque millones de personas migran cada año, solo una minoría lo hace por vías irregulares. Sin embargo, estos casos reciben la mayor atención mediática, lo que distorsiona la percepción de la migración y fomenta discursos de odio con fines políticos.
El funcionario mexicano recordó la importancia de los migrantes en los países que los reciben, señalando que contribuyen a cubrir déficits de mano de obra y que, durante la pandemia de COVID-19, fueron esenciales para mantener a flote muchas economías. Ante esto, subrayó que el Consejo de Derechos Humanos no puede ser indiferente y debe actuar para prevenir violaciones a los derechos de estas comunidades.
México es uno de los países con más solicitudes de asilo en el mundo, lo que refuerza su postura en defensa de los derechos de los migrantes. Además, Ochoa expresó su preocupación por el ingreso ilegal de armas a México desde Estados Unidos, estimando que anualmente entran de manera ilícita alrededor de 200,000 armas de fuego al país.
El tema de las deportaciones masivas anunciadas por el presidente estadounidense Donald Trump también genera inquietud en México. Se estima que cerca de la mitad de los 11 millones de indocumentados en Estados Unidos son mexicanos, lo que haría que cualquier política de deportación tenga un fuerte impacto en el país.
Otro punto clave es la importancia de las remesas enviadas por los migrantes a México. En 2024, estas alcanzaron un récord de casi 65,000 millones de dólares, representando alrededor del 4% del Producto Interno Bruto (PIB) del país.
Ante este panorama, México seguirá insistiendo en el respeto a los derechos de los migrantes y en la necesidad de abordar la migración desde una perspectiva humana, garantizando la protección de quienes buscan mejores oportunidades fuera de su país.