Tras varias horas de debate, con 82 votos a favor y 37 en contra, el Pleno del Senado avaló este miércoles en lo general y particular las leyes secundarias de la reforma constitucional en materia energética impulsadas por la presidenta Claudia Sheinbaum.
El dictamen fue enviado a la Cámara de Diputados para su análisis.
Morena y sus aliados aseguran que con esto buscan fortalecer a Petróleos Mexicanos (Pemex) y a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) como empresas públicas del Estado y defienden la medida como un paso clave para recuperar la soberanía energética del país, mientras que la oposición advierte que la enmienda encarecerá los energéticos, desincentivará la inversión y fortalecerá un monopolio estatal ineficiente.
La reforma modifica 32 artículos y deroga varias disposiciones de la Ley de Ingresos sobre Hidrocarburos.
La oposición acusa que esta reforma abre la puerta a la opacidad y que esta iniciativa es una "calca" de la reforma energética de 2013, pero con menor claridad y control. A pesar de la aprobación en lo general, la discusión en lo particular de los artículos reservados sigue en curso.
Alejandra Barrales senadora por Movimiento Ciudadano dijo que "se está presentando una propuesta cuyo 90% de su contenido es una copia fiel al de la Reforma Energética del 2013 y quienes, siendo de izquierda y en su momento votaron en contra, son los que hoy la están promoviendo".
La senadora del PRI, Anabell Ávalos dijo que la reforma energética de Morena es un fraude para México: "La gasolina seguirá cara. La luz no bajará. El gas seguirá contaminando. Mientras tanto, la 4T derrocha miles de millones en proyectos fallidos, ahuyenta inversiones y llena de corrupción el sector energético", mencionó.
Puntos clave de la reforma
La reforma establece cambios estructurales en el sector energético: