En los últimos cuatro años, la demanda de tratamientos estéticos en México ha crecido un 30%, impulsada por la influencia de redes sociales y la exposición a las cámaras durante la pandemia, afirmó el Médico Estético Andrés Rosales.
Este aumento ha posicionado al país en el cuarto lugar mundial en procedimientos inyectables, solo por detrás de Brasil, Argentina y Estados Unidos.
Además de la demanda interna, México se ha convertido en un destino clave para el turismo médico. Los procedimientos estéticos en el país pueden costar entre un 30% y 40% menos que en Estados Unidos, lo que atrae a pacientes extranjeros en busca de precios más accesibles. En promedio, una persona en México gasta entre 6,000 y 12,000 pesos por tratamiento.
La industria de la medicina estética en México genera ingresos anuales de 8,000 millones de dólares y, según la consultora Markets and Markets, esta cifra podría duplicarse y alcanzar los 16,000 millones en 2025. A nivel global, el sector superó los 75,000 millones de dólares en 2022 y se espera que llegue a 155,000 millones en 2030.
Rosales explicó que la tendencia actual se inclina hacia tratamientos no invasivos, como la aplicación de toxina botulínica, bioestimuladores, ácido hialurónico, enzimas, hilos tensores y tecnología avanzada. "No tienen que ver con bisturí ni cirugía, sino con inyectables y tecnología", enfatizó.
Sin embargo, el especialista advirtió sobre los riesgos de acudir con personas sin certificación. Muchas empresas venden productos sin registro sanitario, poniendo en peligro la salud de los pacientes. "Es fundamental que los procedimientos sean realizados por profesionales capacitados", alertó.
Con información de EFE.