En una década, la población lectora mayor de 18 años cayó 14 puntos porcentuales, al pasar del 84.2% en 2015 a 69.6% en 2024. Además, diversos estudios concluyen que más del 60% de estudiantes de educación básica tienen problemas para leer de forma fluida y comprender lo que leen.
"Nosotros estamos echándole la culpa a los alumnos o le echamos la culpa a los maestros pero los padres de familia no leen, no tienen el hábito de lectura, he encontrado a mis alumnos y les he preguntado cuántos libros hay en su casa y no hay libros en sus casas".
En 2017, el 60% de estudiantes entre 5 y 17 años de edad carecían de libros en sus casas. El problema se agravó desde la cuarentena por Covid-19, ya que el déficit alcanzó el 68% en 2022. La pandemia también confirmó, por el cierre de aulas, el papel esencial de la escuela en los hábitos de la lectura.
En 2024 lo más leído fueron los libros 41.8% y las páginas de internet, foros o blogs con 39.4%.
"Sí veo que ha bajado la intención de la gente de leer pero también veo la otra alternativa que nos la pasamos en estos dispositivos, y lo que hacemos es estar leyendo, incluso entramos a redes sociales, Facebook, no sé si esté cambiando la forma de estar leyendo".
Para los docentes, es preocupante que se hayan dejado de realizar las mediciones oficiales a través de la prueba ENLACE, que más tarde se llamó PLANEA, las cuales medían la capacidad lectora, el pensamiento matemático y habilidades para la ciencia.
"si tu no mides cómo van tus jóvenes, tus niños, en la lectura cómo vas a saber hasta dónde sembrar una estrategia que les ayude a mejorar, esa es la gravedad del asunto".