La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que el paro anunciado por la automotriz estadounidense Stellantis en su planta en México es solo una medida "temporal" y que no afectará el empleo en el país.
La mandataria explicó que la empresa está evaluando su producción ante los nuevos aranceles impuestos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Sheinbaum detalló que, según información del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, Stellantis no planea despidos, sino que realiza un análisis ante las nuevas condiciones del mercado. La compañía suspendió temporalmente operaciones en su planta de Toluca, donde fabrica los modelos Jeep Compass y Wagoneer S EV, así como en Windsor, Canadá.
El director de Stellantis en Norteamérica, Antonio Filosa, explicó que la pausa en la producción es consecuencia de los aranceles de Trump. Sin embargo, Sheinbaum argumentó que la empresa ya tenía dificultades en la venta de estos vehículos eléctricos, por lo que el paro no está directamente relacionado con las medidas comerciales del gobierno estadounidense.
Los productos fabricados en México dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) están exentos de los nuevos aranceles globales de Trump. Sin embargo, los sectores fuera del acuerdo, como el acero, el aluminio y ciertos automóviles, sí enfrentarán un gravamen del 25%.
A pesar del impacto que los aranceles podrían tener en la industria automotriz, Sheinbaum destacó que su gobierno trabaja en obtener un trato preferencial para el sector, el cual representa cerca del 4% del PIB nacional.
En contraste con la pausa en Stellantis, Sheinbaum resaltó que la automotriz sueca Volvo incrementó su inversión en Nuevo León a 1,000 millones de dólares y que Nissan también aumentará su producción en México. Con estas inversiones, el gobierno mexicano busca contrarrestar cualquier efecto negativo derivado de la política comercial de Trump.
Stellantis, resultado de la fusión de Fiat Chrysler Automobiles y PSA Group, es una de las empresas más importantes del sector automotriz en México, con seis plantas en el país. En marzo, la compañía reportó cifras récord en ventas, destacando las marcas Jeep, Dodge y Ram.
El gobierno mexicano sigue en negociaciones para mitigar los efectos de los aranceles y asegurar la estabilidad del sector automotriz. Mientras tanto, la evaluación de Stellantis continúa y se espera que en las próximas semanas se defina el futuro de su producción en México.