A partir del 31 de marzo, quedará prohibida la venta de comida chatarra en las escuelas primarias y secundarias del estado, siendo sustituida por opciones más saludables como vasos de fruta, agua fresca y alimentos balanceados. Los vendedores ambulantes deberán mantenerse a 100 metros de las escuelas, y aquellos que no cumplan serán sancionados por la COPRISED. El operativo, que afectará a unas 3,500 escuelas, contará con la colaboración de la Seguridad Pública Municipal para garantizar su cumplimiento. La medida busca combatir problemas de salud derivados de la mala alimentación, especialmente entre niños y adolescentes, y se espera que genere un entorno escolar más saludable, como ya se ha logrado en otras ciudades.
A partir del lunes 31 de marzo, quedará prohibida la venta de comida chatarra en todas las escuelas primarias y secundarias del estado. Galletas, frituras, refrescos, bebidas azucaradas y productos a base de harinas serán retirados de los planteles y sustituidos por opciones más saludables como vasos de fruta, agua fresca y alimentos balanceados. La medida aplicará tanto en cooperativas escolares. Esta iniciativa busca combatir los crecientes problemas de obesidad y enfermedades relacionadas con la mala alimentación.
Quienes no acaten esta disposición serán sancionados por la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado (COPRISED), encargada de vigilar que se cumpla la nueva normatividad. Además, a los vendedores ambulantes se les exigirá mantenerse al menos a 100 metros de distancia de las escuelas para evitar que los estudiantes accedan a productos no permitidos durante el horario escolar, esperando que esta medida sea acatada por los vendedores pero también por los encargados de la cooperativa escolar. La nueva normativa también enfatiza la importancia de promover la educación nutricional entre los jóvenes para que comprendan los beneficios de una dieta balanceada.
El operativo será implementado en cerca de 3,500 escuelas, entre primarias y secundarias, tanto urbanas como rurales. Para garantizar su cumplimiento, se buscará la coordinación con la Dirección Municipal de Seguridad Pública, con el fin de mantener el orden y prevenir conflictos en los alrededores de los planteles. Los esfuerzos estarán acompañados de un seguimiento para medir el impacto de la iniciativa en la salud de los estudiantes.
La decisión fue anunciada por el subsecretario de Educación Básica, Rolando Cruz, quien detalló que el objetivo principal es reducir los problemas de salud asociados a la mala alimentación en niños y adolescentes. Explicó que este tipo de medidas ya han sido aplicadas en otras entidades con buenos resultados y que se espera generar un entorno escolar más favorable para el desarrollo físico de los estudiantes.