Esta mañana de jueves 3 de abril, un grupo de comerciantes establecidos del ex-cuartel se manifestó sobre el Bulevar Dolores del Río y la calle Urrera, en el centro histórico de la ciudad, cerrando temporalmente el paso por esta importante vialidad. La protesta, organizada de manera pacífica, tiene como objetivo principal denunciar la proliferación de comercio informal que continúa operando en las inmediaciones de su zona de trabajo, situación que afecta directamente sus actividades económicas legales.
Los manifestantes, pertenecientes al comercio formal de la zona, exigieron ser escuchados por las autoridades correspondientes y demandaron acciones concretas para regular el orden en el área. Señalaron que es común observar en esta parte del centro histórico la venta de diversos artículos en las calles e incluso sobre el cordón peatonal, lo que genera desorden, competencia desleal y afectaciones al tránsito de peatones y vehículos. Durante la protesta, los comerciantes mantuvieron una actitud pacífica pero firme, anunciando que continuarán con su movimiento hasta que sus demandas sean atendidas de manera satisfactoria.
El bloqueo de la vialidad, que conecta puntos estratégicos del centro de la ciudad, generó afectaciones al tránsito vehicular. Vecinos de la zona expresaron su comprensión ante las demandas de los comerciantes, aunque también manifestaron su preocupación por las afectaciones a la movilidad que generan este tipo de protestas.
Esta no es la primera vez que los comerciantes establecidos del ex-cuartel alzan la voz contra el comercio irregular en la zona. Anteriormente, han presentado quejas formales ante las autoridades municipales, argumentando que cumplen con todos los requisitos fiscales y de ordenamiento urbano, mientras que los vendedores informales operan sin regulación alguna, afectando la economía local y la imagen del centro histórico.
Mientras tanto, los comerciantes han anunciado que mantendrán su protesta pacífica de manera intermitente hasta ver resultados concretos en la regulación de la vía pública y el combate al comercio irregular que, según ellos, perjudica sus legítimos intereses económicos y el desarrollo ordenado de la actividad comercial en el corazón de la ciudad.