La desnutrición afecta con mayor intensidad a los estratos económicos más bajos, aunque también se registra en sectores con mayor poder adquisitivo. En estos casos, la desnutrición suele ser resultado de factores sociales, psicológicos o biológicos que obstaculizan la ingesta adecuada de nutrientes. La reintroducción de alimentos ricos en nutrientes debe realizarse gradualmente, especialmente tras períodos de inanición. Es fundamental reconocer que la desnutrición no solo se limita a carencias económicas, sino que implica un conjunto de variables interrelacionadas que requieren abordajes específicos para garantizar una recuperación efectiva y sostenible.