En el municipio de Durango, la violencia vicaria, una forma de violencia de género en la que se utilizan a los hijos para causar daño a la pareja, ha sido reconocida como un problema grave que requiere atención inmediata. Aunque a nivel nacional la mayoría de los estados ya han tipificado este delito en sus legislaciones, Durango se ha quedado atrás en este aspecto. En los últimos años, no se han registrado avances legislativos significativos para combatir la violencia vicaria, lo que ha dejado a las víctimas, especialmente a los menores, en una situación de vulnerabilidad. Sin embargo, en 2025 existe la esperanza de que se aprueben reformas que protejan a los niños y avancen hacia una sociedad más justa e igualitaria.
La violencia vicaria afecta directamente a los menores, quienes son utilizados como herramientas para causar daño emocional y psicológico a uno de los progenitores. Esta forma de violencia no solo deja secuelas profundas en los niños, sino que también perpetúa ciclos de abuso y desigualdad. A pesar de la gravedad del problema, en 2022, 2023 y 2024 no se registraron avances legislativos ni acciones concretas para visibilizar y sancionar esta práctica en Durango. Esta falta de progreso ha generado preocupación entre organizaciones civiles y expertos en derechos humanos, quienes han insistido en la urgencia de implementar leyes específicas que protejan a las víctimas y castiguen a los agresores.
En 2025, se espera que el Congreso del Estado de Durango finalmente apruebe una ley contra la violencia vicaria, lo que representaría un paso crucial para proteger los derechos de los menores y avanzar hacia una sociedad más equitativa. Las iniciativas presentadas buscan no solo sancionar a quienes cometen este tipo de violencia, sino también brindar herramientas legales y psicológicas a las víctimas para que puedan recuperarse y reintegrarse a una vida libre de abusos. Sin embargo, es fundamental que las autoridades aceleren el proceso de aprobación, ya que cada día de retraso contribuye a la impunidad y perpetúa el sufrimiento de las familias afectadas.
La violencia vicaria es un problema grave en Durango que ha sido ignorado en los últimos años, a pesar de su impacto devastador en los menores y las familias. Aunque en 2025 existe la esperanza de que se apruebe una ley específica para combatir este delito, es crucial que las autoridades actúen con celeridad para garantizar la protección de las víctimas y avanzar hacia una sociedad más justa. La aprobación de esta ley no solo sería un logro legislativo, sino también un paso importante en la lucha contra la violencia de género y en la defensa de los derechos de los niños.