En 2025, la situación de las personas en situación de calle en Durango ha experimentado cambios significativos, aunque persisten desafíos que requieren atención urgente. Según las autoridades, se ha observado una disminución en el número de indigentes en el centro histórico de la ciudad; sin embargo, el problema se ha dispersado hacia las periferias. Aunque la reducción en el número de personas en situación de calle es notable en comparación con años anteriores, los comerciantes del Centro Histórico han expresado su preocupación debido a robos y agresiones atribuidos a algunos indigentes. Estos incidentes han generado temor entre los ciudadanos, a pesar de que no todos los indigentes participan en este tipo de acciones.
Las autoridades han señalado que la solución a este problema radica en la rehabilitación y reinserción social de las personas en situación de calle. Sin embargo, este proceso no es sencillo, ya que las razones por las que estas personas permanecen en las calles son variadas y complejas. Algunos indigentes presentan comportamientos erráticos debido a problemas de salud mental o adicciones, y otros requieren medicamentos que no pueden adquirir por falta de recursos. Aunque se han implementado operativos para identificar y apoyar a estas personas, solo un porcentaje acepta la rehabilitación, lo que dificulta la erradicación del problema.
Un caso reciente que ha generado alarma es el de una joven agredida en la zona centro por una persona presuntamente en situación de calle, quien la atacó con un cuchillo, dejándola gravemente lastimada. Este incidente ha puesto en evidencia la necesidad de implementar estrategias más efectivas para abordar el problema de la indigencia y prevenir actos violentos. Actualmente, se tiene un padrón de 140 personas en situación de calle en Durango, de las cuales el 10% proviene de otras partes del estado y del país, lo que complica aún más la atención integral de este sector vulnerable.
Aunque se ha reducido el número de personas en situación de calle en el centro histórico de Durango, el problema se ha dispersado hacia las periferias y ha generado preocupación entre los comerciantes y ciudadanos debido a robos y agresiones. Las autoridades han implementado operativos para identificar y apoyar a los indigentes, pero solo un porcentaje acepta la rehabilitación. Casos recientes, como el de la joven agredida en la zona centro, resaltan la necesidad de estrategias más efectivas para abordar este problema. La colaboración entre el DIF Municipal, la Secretaría de Seguridad Pública, Protección Civil y otras instancias es fundamental para garantizar la reinserción social de estas personas y prevenir actos violentos que afecten la seguridad y tranquilidad de la comunidad.