La exportación de ganado hacia Durango ha comenzado, con un flujo de aproximadamente 200 animales exportados por día. Sin embargo, el proceso enfrenta desafíos considerables, ya que se arrastra un rezago significativo de más de 40 mil cabezas de ganado. Este atraso es resultado de la suspensión de las exportaciones desde noviembre, cuando las restricciones provocaron una parálisis en el comercio de ganado, afectando tanto a los productores como a los transportistas.
El regidor Pedro Silerio explicó que, si bien la exportación se ha reanudado, la recuperación será gradual. El proceso de regularización del ganado que quedó estancado desde finales del año pasado será lento, debido a la cantidad de animales afectados y la logística necesaria para poner al día los trámites y el transporte. Silerio destacó que este rezago está afectando las operaciones, lo que requiere paciencia tanto de los productores como de las autoridades encargadas del proceso.
A pesar de los esfuerzos por normalizar la situación, el regidor también mencionó que se están evaluando nuevas rutas de exportación para agilizar el proceso. Una de las opciones que se está considerando es utilizar la frontera de Colombia, ubicada en el estado de Nuevo León, como una alternativa a la frontera de Ojinaga, Chihuahua, que actualmente es la única ruta operativa para la exportación de ganado. Esta medida busca ofrecer una opción adicional que pueda aliviar la congestión y mejorar la eficiencia en el traslado del ganado.
Por el momento, la frontera de Ojinaga sigue siendo el único punto de salida para los animales, lo que implica que todos los animales que están siendo exportados diariamente deben pasar por esta ruta. Sin embargo, los productores y las autoridades locales confían en que la apertura de nuevas fronteras ayudará a aliviar el rezago y permitirá una mayor fluidez en el proceso de exportación.
A pesar de los obstáculos, Silerio resaltó que la reactivación de la exportación es crucial para la economía local, ya que muchos productores dependen de este comercio para mantener su viabilidad económica. Con el tiempo, esperan que las exportaciones se regularicen y los flujos comerciales vuelvan a la normalidad, aunque el proceso podría tomar más tiempo del esperado.