Desde hace siete años, Natalia no ha podido ver a su hijo Abner. La guarda y custodia del niño, que en aquel entonces tenía cuatro años, están en manos de los abuelos paternos, y aunque el Juzgado Familiar ordenó convivencia con la madre, esta no se ha hecho efectiva.
Fue un fin de semana, cuando se llevaron al niño a Zacatecas, donde vivía su papá, y aunque volvieron a Torreón nunca más lo regresaron a Abner a su casa. Tras llevar el caso a los juzgados se ordenó que la madre tuviera contacto con el menor, pero la familia paterna no lo permitió y ante el desacato, el juez amenazó con quitarles al menor para entregarlo a su madre. Sin embargo, Natalia se opuso para no afectarlo, pues temía que el niño volviera a sufrir la separación de quienes lo cuidan, como sucedió en el pasado.
"No voy a hacer que mi hijo pase por lo que ya pasó entonces prefiero su brillo, yo soy ya soy una persona adulta y soy consciente y yo puedo aguantar más que un niño de 11 años", dijo Natalia.
La violencia vicaria se caracteriza por el sufrimiento infligido a una persona a través de sus hijos, el desprestigio, la venganza y otros actos donde jamás se considera el bienestar de las verdaderas víctimas.
"Por egoísmo, porque no le arrebataron a una madre a su hijo, le arrebataron a un hijo a su madre, fueron violentado los derechos del menor, olvídense de mí, los derechos de mi hijo han sido violentados", relata.
Natalia no se rendirá. No lo ha hecho en los últimos siete años y seguirá luchando hasta que le den la oportunidad a su hijo de conocerla, de que sepa de su lucha incansable y de que entienda cuánto lo ama. Ella quiere que él decida si quiere tenerla en su vida o no.
"No he dejado de luchar por él, aquí esta tu abuelita, tus tías, tus primos (...) siete años sin ti han sido muchos, pero aquí voy a estar", finalizó.
La industria automotriz es uno de los sectores más importantes a nivel global, impulsando el desarrollo económico y tecnológico de múltiples países.
En América del Norte, México se ha consolidado como un actor clave en la producción de vehículos y autopartes, gracias a su mano de obra calificada, costos competitivos y una ubicación estratégica que facilita el comercio con Estados Unidos y Canadá. Este sector no solo genera miles de empleos, sino que también contribuye significativamente al PIB del país.
México es actualmente el séptimo productor de vehículos en el mundo y el cuarto en autopartes, superando en producción de autopartes a países como Alemania. Su crecimiento ha sido constante en las últimas décadas, y en 2024 la producción de autopartes alcanzó los 113 mil 199 millones de dólares, según datos de la Industria Nacional de Autopartes (INA).
Este auge ha sido posible en gran parte por la integración comercial con Estados Unidos, su principal socio, que adquiere más del 40% de las autopartes mexicanas.
Uno de los factores que ha permitido la consolidación de la industria automotriz mexicana es el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Este acuerdo comercial ha reforzado la integración regional y ha establecido reglas claras para el comercio de vehículos y autopartes.
Gracias al T-MEC, muchas autopartes mexicanas han quedado exentas de los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump, lo que ha permitido mantener la competitividad del sector en el mercado estadounidense.
Sin embargo, algunos autos no están exentos de estos aranceles, especialmente aquellos que no cumplen con los requisitos de contenido regional establecidos en el T-MEC, como el Valor de Contenido Regional (VCR) del 75%.
Condiciones para la exención de aranceles
Para que las autopartes mexicanas estén exentas de aranceles, deben cumplir con una serie de condiciones establecidas en las reglas de origen del T-MEC.
Según el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), las principales de estas condiciones están centradas en el Valor de Contenido Regional (VCR), que es el porcentaje del valor de la autoparte que debe ser producido dentro de la región conformada por México, Estados Unidos y Canadá.
El T-MEC establece umbrales específicos de VCR para diferentes tipos de autopartes. Por ejemplo, las autopartes esenciales, como motores, transmisiones y sistemas de suspensión, deben tener al menos un 75% de VCR para calificar como productos originarios de la región.
Las autopartes principales, como frenos, rodamientos y sistemas de escape, deben alcanzar un VCR mínimo del 70%, mientras que las autopartes complementarias, que incluyen componentes electrónicos, sistemas de audio y partes de seguridad, deben contar con un VCR del 65%.
Estas reglas están diseñadas para fomentar la producción regional y asegurar que las autopartes que circulan libremente entre los tres países miembros del T-MEC provengan en su mayoría de América del Norte.
A medida que el acuerdo avanza, las empresas mexicanas deben adaptar sus procesos de producción para cumplir con estos requisitos más estrictos. El cumplimiento de estas reglas permite que las autopartes se beneficien de un trato libre de aranceles, lo que refuerza la competitividad del sector.
El valor de contenido laboral y el uso de materiales regionales
Además del VCR, el T-MEC introduce el concepto de Valor de Contenido Laboral (VCL), que establece que un porcentaje del valor de los vehículos debe ser producido en zonas con salarios superiores a los 16 dólares por hora.
Este requisito busca impulsar la creación de empleos bien remunerados en la región y garantizar que la producción de vehículos y autopartes se beneficie de una fuerza laboral calificada.
Otro aspecto clave de las reglas del T-MEC es el uso de materiales de acero y aluminio originarios de la región. El acuerdo establece que al menos el 70% de estos materiales debe provenir de México, Estados Unidos o Canadá para que las autopartes sean consideradas originarias de la región.
Esto refuerza la integración de las cadenas de suministro dentro de América del Norte y fomenta el uso de recursos locales, lo que tiene implicaciones importantes para los productores de autopartes en México.
El T-MEC, al fortalecer la integración de las economías de México, Estados Unidos y Canadá, ofrece un marco favorable para la industria automotriz en la región. Las autopartes mexicanas seguirán siendo un componente esencial en la cadena de suministro de vehículos, y el cumplimiento de las reglas de origen será clave para mantener su competitividad en el mercado estadounidense.
Entonces, ¿a quienes sí afectan los aranceles?
Este 3 de abril de 2025 entró en vigor un arancel del 25% a los automóviles fabricados fuera de Estados Unidos.
Sin embargo, los vehículos que cumplen con los requisitos del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) reciben un trato preferencial.
Los automóviles que no cumplen con los requisitos del T-MEC están sujetos al arancel del 25%. Según datos recientes de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), aproximadamente el 8.2% de los vehículos ligeros exportados desde México a Estados Unidos no cumplen con las reglas de origen establecidas en el T-MEC. No obstante, la AMIA no ha especificado públicamente qué modelos o fabricantes están involucrados en este porcentaje.
Cabe señalar que las empresas que actualmente no cumplen con el Valor de Contenido Regional (VCR) del 75% exigido por el T-MEC se encuentran en un periodo de transición. Estas empresas han expresado su compromiso de ajustar sus operaciones para cumplir con las normativas en el plazo establecido.
Este primero de abril del 2025 el maestro Bonifacio Herrera asumió el cargo de alcalde sustituto del municipio de Durango, en un mensaje emotivo y firme reiteró su compromiso con la ciudadanía de cumplir con sus responsabilidades y continuar trabajando en coordinación con los integrantes del Cabildo para la mejora y tranquilidad de los duranguenses
La señalización vial en diversas zonas de la ciudad ha generado preocupación entre los habitantes, quienes han manifestado su inconformidad debido a su deterioro y falta de mantenimiento. La ausencia de pintura en topes y cruces peatonales, así como señalamientos provisionales sujetos con alambre, representan un riesgo para conductores y peatones.
Vecinos han denunciado que en algunas calles los automovilistas circulan a exceso de velocidad porque los topes no están debidamente señalizados, lo que impide que frenen a tiempo y puede derivar en accidentes. "Aquí los coches pasan rápido y como el tope no está pintado, no lo ven y no alcanzan a frenar", comentó un ciudadano afectado por la situación.
Otro problema recurrente es la falta de visibilidad de los cruces peatonales, pues la pintura de estos ha desaparecido en varias zonas, lo que pone en riesgo a quienes intentan cruzar la calle. "Uno pasa con miedo porque los conductores no se detienen. Si los cruces estuvieran bien pintados, sería más seguro para todos", expresó un peatón.
Además, en diversas avenidas se han encontrado señalamientos de alto o de vuelta sujetos de manera improvisada con alambre, lo que genera confusión y reduce su efectividad. Esta situación ha llevado a los ciudadanos a exigir a las autoridades una pronta intervención para mejorar la señalética vial y así prevenir accidentes.
Los habitantes de Durango hacen un llamado a las autoridades municipales para que atiendan estos problemas con urgencia, ya que una adecuada señalización no solo facilita la circulación vehicular, sino que también protege la seguridad de conductores y peatones.