Los comercios ubicados fuera del primer cuadro de la ciudad enfrentan constantes daños y robos atribuidos a pandillas. Desde pintas en fachadas hasta la destrucción de vidrios y el saqueo de mercancía, los negocios han sido blanco de actos vandálicos que afectan su operación y seguridad.
Nayeli Victorino, presidenta de la Cámara Nacional de Comercio (CANACO), informó que, aunque en las últimas dos semanas no se han registrado incidentes, durante el primer mes del año se observó un aumento significativo en estos delitos. Según explicó, este incremento coincidió con la llamada "cuesta de enero", periodo en el que muchas personas enfrentan dificultades económicas, lo que podría estar relacionado con el alza en los robos a establecimientos.
Ante esta situación, comerciantes y vecinos han implementado un protocolo de seguridad para responder ante cualquier comportamiento sospechoso. La estrategia incluye la vigilancia mutua, el reporte inmediato de personas o vehículos sospechosos y la coordinación con autoridades para reforzar la seguridad en estas zonas.
El sector comercial ha insistido en la necesidad de mayor presencia policial y acciones preventivas que eviten que estos delitos sigan ocurriendo. Aunque las autoridades han asegurado que trabajan en operativos de vigilancia, los comerciantes consideran que las medidas aún son insuficientes.
Mientras tanto, los negocios continúan invirtiendo en medidas de seguridad como cámaras de vigilancia, rejas y alarmas, lo que representa un gasto adicional para ellos. La preocupación es que, si la situación no mejora, algunos comerciantes podrían verse obligados a reducir horarios o incluso cerrar sus establecimientos.