En Durango, más de 700 pacientes permanecen en lista de espera por un trasplante de órgano que podría salvarles la vida. Sin embargo, la entidad enfrenta un problema crítico: la ausencia de un programa estatal de trasplantes. Jesús Alfredo Reyna Arreola, presidente de la asociación Héroes Anónimos, reveló que esta situación ha generado que incluso pacientes que llevan hasta nueve años esperando no puedan acceder a una donación.
En el marco del Día Mundial de la Donación de Órganos, Reyna destacó que, pese a la solidaridad de los duranguenses, quienes han demostrado una cultura de donación activa con 25 casos registrados solo en el último año en el Hospital 450, los órganos donados no se destinan a pacientes locales. "No sabemos a dónde van estos órganos, pero no son para los duranguenses", lamentó el presidente de la asociación.
La falta de un protocolo específico y un programa estatal de trasplantes ha provocado que las donaciones realizadas en Durango no beneficien a quienes más lo necesitan en la región. Este vacío en la infraestructura de salud ha puesto en desventaja a los pacientes locales frente a otros estados que sí cuentan con sistemas organizados de trasplantes.
Durango procura órganos, más se encuentra muy rezagado en el tema de transplante a pacientes originarios de este estado. Un problema que tiene mucho tiempo y que no ha sido abordado adecuadamente por las autoridades de salud.
Reyna hizo un llamado urgente a las autoridades de salud para establecer un programa que permita canalizar las donaciones hacia pacientes locales. "Durango tiene una sociedad solidaria y lista para ayudar, pero necesitamos que el sistema funcione para los nuestros", afirmó.
La implementación de un programa estatal no solo resolvería la incertidumbre de cientos de pacientes, sino que también garantizaría un uso más eficiente de los órganos donados, fortaleciendo la confianza en el sistema de salud y en el acto altruista de donar.