Por: Abel Martínez Luna (@AbelMartinezMX)
Después de postergarla 4 años, se revisará la reforma para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas, para trabajar 5 días y descansar dos. Expertos y trabajadores afirman que es el pago de una deuda histórica.
Rosario Jiménez, presidenta de la Octava Sala del Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje, indica "para que una persona pueda ejercitar el cuerpo, dormir 7 horas, tener una postura adecuada y respirar de manera profunda, requiere un descanso y eso se lo dan 2 días a la semana".
Para Yazberth Guevara, trabajador y licenciado en Comunicación, "hay que darle cierta importancia al descanso necesario y eso lo puedes lograr entre sábado y domingo. Lo veo bien, obviamente genera un gasto para el patrón para las empresas".
Los empresarios advierten que reducir la jornada aumentaría 14.25% el costo de la nómina.
Se requerirían 2.6 millones de trabajadores nuevos para cubrir los 105 millones de horas semanales que no se atenderían, con un impacto anual por horas extras y descansos laborados de 360 mil millones de pesos.
Lorenzo Roel Hernández, presidente de Comisión Laboral del Consejo Coordinador Empresarial, asegura "afectaría gravemente a las medianas pequeñas y micro empresas y a sectores productivos como la manufactura, el agro, el comercio".
15.5 millones de trabajadores formales serían impactados con la reforma, de los que 7.2 están en pequeñas y medianas empresas, por lo que se propone hacerlo de forma gradual.
Ricardo Barbosa, presidente de la comisión laboral de la COPARMEX, "Chile tenía 48 horas, disminuyó de golpe a 45 horas, dejaron pasar 3 o 4 años y acaban de aprobar la reforma de disminuir de 45 a 40 horas, una hora por año.
Representantes de trabajadores consideran que en necesario revisarla, pues la jornada máxima de 48 horas se estableció en 1857.
Berenice Baeza Soto, oficial mayor en la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos, dice que "a más de 100 años de que se establecieron las 48 horas creo que es válido hacer este análisis y justamente tomar medidas progresivas que ayuden a las y los trabajadores".
Esta reforma es impulsada por Morena desde 2022, pero ha sido pospuesta por la encrucijada que supone, pues se podrían perder empleos, aumentar la informalidad, sufrir un estancamiento económico y el aumento de precios.
Jesús Rodríguez, expresidente de la Asociación Mexicana de Contadores Públicos, puntualiza, "a final de cuentas el que va a sufrir va a ser el consumidor porque el empresario lo que va hacer es aumentar el precio con base en mi costo, me moviste el costo, los sueldos, mi producto va a aumentar, mi servicio va a aumentar".