La comunidad animalista y grupos ecologistas celebran la reciente decisión del gobierno del estado de retirar los cercos instalados en el área del Tular, los cuales habían estado impidiendo el libre tránsito de la fauna silvestre y causaron graves consecuencias para el ecosistema local.
El cerco, que originalmente se instaló con el objetivo de controlar el paso de los animales en la zona, provocó la muerte de más de 30 animales, algunos de ellos desgarrados por las estructuras del cerco, y otros atropellados al intentar cruzarlo. Además, el proyecto causó la destrucción de flora y ocasionó daños significativos en los manglares de la región.
por lo que a través de CEDES se emitiò la solicitud por parte de animalistas y ciudadanos y este 12 de diciembre la dependencia estatal emitió el dictamen del retiro del cerco para permitir a las especies retomar el corredor biológico necesario para su supervivencia