La fabricación de ladrillo sigue siendo fuente de empleo en Empalme y alrededor de estas actividades hay decenas de historias como la de Alberto Hernández Santos, quien decidió aprender para dejar el trabajo en el campo, ahora se levanta diariamente a las 5 de la mañana para poner en los moldes la mezcla que preparó la tarde anterior y que tuvo que reposar toda la noche, adaptando cada uno de los pasos para evitar el sol que en esta época es inclemente.
Beto como lo llaman todos, indica que aunque hace calor este es el mejor tiempo para trabajar, pues él ladrillo seca más rápido y más pronto puede llevarse al fuego donde se cuece por 16 horas, sin embargo también es cuando las ventas son más bajas y comienzan a recuperarse hasta septiembre, al momento la pieza tiene un costo de $2.80 y diariamente se fabrican entre 400 y 500.