Un estudio de la UNCTAD señala que la inteligencia artificial podría igualar la economía alemana en diez años, pero advierte que los beneficios se concentrarán en pocos países y empresas
Según un reciente estudio de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), el mercado global de inteligencia artificial (IA) podría equipararse al tamaño de la economía alemana en menos de una década. Sin embargo, el informe alerta sobre el riesgo de que sus ventajas se concentren en un reducido grupo de corporaciones y naciones, dejando atrás a gran parte del mundo.
El documento, titulado Informe sobre Tecnología e Innovación 2025, revela que apenas un centenar de compañías, principalmente radicadas en Estados Unidos y China, controlan el 40% de las inversiones privadas en investigación y desarrollo de IA.
Esta dominación contrasta con la ausencia de 118 naciones, en su mayoría de regiones en desarrollo, en las discusiones sobre cómo regular y aprovechar esta tecnología
Uno de los hallazgos más relevantes del análisis es que hasta cuatro de cada diez empleos en el mundo podrían modificarse debido a la influencia de la IA. Aunque la automatización amenaza con eliminar ciertos puestos, especialmente en economías dependientes de mano de obra poco calificada, también abre la puerta a nuevas industrias y formas de trabajo.
Los especialistas de la UNCTAD señalan que, con políticas adecuadas, los efectos negativos podrían mitigarse. Inversiones en capacitación, actualización de habilidades y adaptación laboral son clave para que los trabajadores no queden excluidos. "La tecnología no debe reemplazar empleos, sino potenciarlos", destaca el informe.
Para evitar una brecha aún mayor, los países en desarrollo necesitan fortalecer tres áreas críticas: infraestructura digital, acceso a datos y formación especializada
Esto implica mejorar la conectividad a internet, ampliar la capacidad de procesamiento informático y garantizar que los sistemas educativos preparen a la población para los cambios del mercado laboral.
Rebeca Grynspan, secretaria general de la UNCTAD, enfatizó que el avance tecnológico no siempre se traduce en bienestar compartido. "Sin cooperación global, el crecimiento económico seguirá siendo desigual", afirmó. La funcionaria hizo un llamado a priorizar el desarrollo humano sobre los intereses comerciales.
Entre las soluciones planteadas por el organismo internacional figura la creación de un servicio mundial que democratice el acceso a herramientas de IA, evitando que solo las potencias económicas dominen su evolución
Asimismo, se sugiere implementar regulaciones de transparencia, similares a los estándares ambientales y sociales, para asegurar que las empresas rindan cuentas sobre el uso de estos sistemas.
El informe concluye que, sin acciones coordinadas, la inteligencia artificial profundizará las desigualdades existentes. La ONU insta a gobiernos, sector privado y sociedad civil a trabajar en conjunto para que sus beneficios lleguen a todas las personas, sin importar su ubicación geográfica o nivel de ingresos.