Tras casi un mes de haber empezado operaciones el nuevo Hospital General de Culiacán, se llevó a cabo el traslado de pacientes hospitalizados en el viejo nosocomio, un total de 65 personas fueron llevadas a las nuevas instalaciones ubicadas en la carretera a Imala.
Ante esto, el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, expresó que ya recorrió las instalaciones, las cuales ya se encuentran funcionando en un 100 por ciento, y expresó que hay un área de espera para las familias de los pacientes, la cual ya está funcionando y atendiendo a la ciudadanía.
Sin embargo, en contraste con lo dicho por el mandatario estatal, familiares de pacientes han expresado su inquietud por la falta de espacios adecuados para esperar información sobre sus seres queridos, señalan que, al no contar con una sala de espera habilitada, se ven obligados a permanecer a la intemperie, sin protección contra las inclemencias del tiempo.
La situación se agrava debido a que, según testimonios, las puertas del hospital se cierran a las 7:00 de la tarde, ya que retiran a toda persona del interior del hospital e impiden el acceso al interior y dejando a las familias sin un lugar adecuado para resguardarse durante la noche, además, se les ha prohibido colocar colchonetas o cobijas en las banquetas, limitando aún más sus opciones para descansar mientras esperan noticias de los pacientes internados.
Estas condiciones han generado críticas hacia la administración del hospital, ya que, a pesar de la modernidad de las nuevas instalaciones, no se han considerado espacios para la comodidad y bienestar de los familiares, quienes enfrentan condiciones inhumanas y vulnerabilidad ante la violencia que actualmente se vive en la ciudad.
El nuevo Hospital General de Culiacán representa un avance en infraestructura médica, pero la falta de sensibilidad hacia los familiares de los pacientes y la creciente violencia en la ciudad están creando un problema que no puede ser ignorado, las autoridades deben actuar cuanto antes para garantizar condiciones dignas y seguras para estas personas.
Cabe resaltar, que personal administrativo del Hospital General, trató de evitar que este medio realizara su labor de informar y atender a la población que se quería manifestar ante los malos tratos de la administración del nosocomio.