Familias de diversas colonias y fraccionamientos de la zona oriente de la ciudad se manifestaron hoy frente al Cabildo para exigir soluciones a la falta de infraestructura y servicios básicos en sus comunidades. Pedro Martínez, dirigente de Antorcha Campesina, señaló que la situación es crítica y que las autoridades han ignorado sus peticiones durante años.
De acuerdo con Martínez, entre 35 y 40 colonias enfrentan problemas graves, como la falta de pavimentación, agua potable y drenaje. Las calles, en su mayoría de terracería, se vuelven intransitables durante la temporada de lluvias, afectando la movilidad de los habitantes y poniendo en riesgo a quienes deben trasladarse a sus trabajos o escuelas. La ausencia de drenaje sanitario también representa un problema de salud pública, especialmente para niños y adultos mayores.
Además de la falta de infraestructura, los vecinos denunciaron que las escuelas de la zona se encuentran en condiciones deficientes. Explicaron que varios planteles requieren mantenimiento urgente debido a daños estructurales, mobiliario en mal estado y escasez de material didáctico. Esta situación, señalaron, afecta directamente la educación de sus hijos y genera condiciones inadecuadas para el aprendizaje.
Los manifestantes exigieron una respuesta concreta del gobierno municipal y estatal. Aseguraron que han solicitado mejoras en repetidas ocasiones sin obtener soluciones, y advirtieron que si la situación no cambia, continuarán con las protestas hasta ser escuchados.
En su intervención, Martínez subrayó que las familias de estas colonias no buscan privilegios, sino acceso a servicios básicos que cualquier comunidad debería tener garantizados. Recordó que la falta de inversión en infraestructura no solo afecta la calidad de vida de los habitantes, sino que también limita el desarrollo de la ciudad.
Finalmente, los vecinos hicieron un llamado a las autoridades para que recorran la zona y constatar de primera mano las condiciones en las que viven. Insistieron en que no pueden seguir esperando respuestas indefinidas mientras sus calles permanecen intransitables, sus viviendas sin agua y sus hijos en escuelas deterioradas. La protesta dejó en claro que estas familias no se rendirán hasta que se atiendan sus necesidades.