El abandono de adultos mayores en Durango es una problemática creciente que afecta no solo su salud física y mental, sino también la cohesión social de las comunidades. Este fenómeno se ha agudizado en los últimos años, especialmente durante la pandemia de COVID-19, la cual exacerbó las condiciones de vulnerabilidad de este grupo poblacional. Muchos adultos mayores enfrentan la falta de un sustento económico fijo y, en numerosos casos, carecen de redes de apoyo familiar o social a las que recurrir. Esta situación ha generado un impacto negativo en su bienestar, dejándolos en condiciones de soledad y desprotección. En 2024, México contaba con 16,421,678 personas de 60 años o más, lo que representa el 12.9% de la población total, según datos del INAPAM, CONAPO e IBD. Se estima que para 2050, este grupo aumentará a 33.3 millones, alcanzando entre el 22% y 25% de la población nacional, lo que hace urgente implementar políticas y prácticas que mejoren su calidad de vida.
La pandemia de COVID-19 potenció los casos de abandono, ya que muchas familias enfrentaron dificultades económicas y emocionales que les impidieron brindar el cuidado necesario a sus adultos mayores. Además, el aislamiento social y las restricciones sanitarias agravaron la sensación de soledad y abandono en este sector de la población. Los adultos mayores no solo enfrentan desafíos económicos, sino también la falta de acceso a servicios de salud adecuados y la carencia de programas que fomenten su inclusión y bienestar. Esta situación es especialmente preocupante en un contexto donde se espera que la población de adultos mayores siga creciendo en las próximas décadas.
Para prevenir el abandono y mejorar la atención a los adultos mayores, es necesario implementar acciones concretas que aborden sus necesidades específicas. Entre las medidas propuestas se encuentran fortalecer los programas de apoyo familiar, ampliar los servicios de salud geriátrica y desarrollar programas de capacitación para cuidadores. Estas iniciativas buscan promover la responsabilidad familiar y comunitaria, garantizando que los adultos mayores reciban un cuidado digno y especializado. Además, es fundamental fomentar la creación de redes de apoyo comunitario que permitan a los adultos mayores sentirse integrados y valorados en sus comunidades.
El envejecimiento de la población es un fenómeno global que requiere una respuesta integral por parte de las autoridades y la sociedad en general. En Durango, como en el resto del país, es urgente desarrollar políticas públicas que prioricen el bienestar de los adultos mayores, garantizando su acceso a servicios de salud, pensiones dignas y programas que fomenten su participación social. Además, es importante sensibilizar a la población sobre la importancia de cuidar y respetar a los adultos mayores, reconociendo su valor y contribución a la sociedad.
En resumen, el abandono de adultos mayores en Durango es un problema que requiere atención inmediata y acciones concretas para garantizar su bienestar y calidad de vida. Con el crecimiento proyectado de este grupo poblacional en las próximas décadas, es fundamental implementar políticas y programas que promuevan su cuidado y protección. Solo a través de un esfuerzo conjunto entre autoridades, familias y comunidades se podrá construir un entorno donde los adultos mayores vivan con dignidad y respeto.