Celia Alvarado, originaria de Guadalajara, denunció haber sido víctima de un cobro excesivo por parte de un taxista en Durango. Ella viajó a la ciudad para realizar trámites de divorcio, ya que anteriormente residía en Tepehuanes. Según su testimonio, el conductor le cobró 600 pesos por un traslado de aproximadamente 15 minutos, sin especificar a qué alianza de taxis pertenecía.
Cecilia explicó que solo contaba con dinero suficiente para su regreso y que el cobro inesperado la dejó con menos recursos de los previstos. Su boleto de vuelta tenía un costo estimado de 1,600 pesos, por lo que tuvo que buscar apoyo. Ante la situación, se acercó a Meganoticias Durango, donde recibió información y ayuda para conseguir su pasaje a un costo accesible.
Este caso pone en evidencia un problema recurrente en el servicio de transporte público: la falta de regulación en las tarifas y los cobros excesivos por parte de algunos conductores. Los usuarios, tanto locales como turistas, son vulnerables a estas prácticas, especialmente cuando desconocen los precios habituales de los traslados en la ciudad.
El abuso en las tarifas del transporte es un problema que debe ser atendido. Se hace un llamado a las autoridades correspondientes para que refuercen la supervisión y establezcan medidas que protejan a los pasajeros. Además, es importante que los ciudadanos conozcan sus derechos y reporten cualquier cobro injustificado a las instancias correspondientes.
Para evitar este tipo de situaciones, se recomienda a los usuarios preguntar el costo aproximado del servicio antes de abordar y, en la medida de lo posible, utilizar aplicaciones o servicios regulados. Solo con un control más estricto y la denuncia de los afectados se podrá frenar este tipo de abusos y garantizar un servicio de transporte justo para todos.