El Día de la Candelaria, celebrado el 2 de febrero, es una tradición religiosa y cultural profundamente arraigada que reúne a las familias en una festividad llena de significado y sabor.
Este día conmemora la presentación del Niño Jesús en el Templo de Jerusalén, cuando la Virgen María lo llevó para cumplir con la ley judía, 40 días después de su nacimiento. En el contexto católico, se celebra con misas especiales, y muchas personas aprovechan la ocasión para llevar sus imágenes del Niño Jesús al templo a recibir la bendición.
Sin embargo, para la mayoría de la población, esta fecha se ha convertido también en una oportunidad perfecta para reunirse con familiares y amigos y disfrutar de una de las delicias más emblemáticas de la cultura mexicana: los tamales, acompañados de atole. Esta celebración representa, además, una fuente importante de ingresos para muchas familias, especialmente aquellas que se dedican a la venta de tamales.
En este sentido, comerciantes han destacado que, aunque los precios de los insumos han aumentado en los últimos años, han hecho un esfuerzo por mantener sus precios estables o incrementarlos solo de manera moderada, con el fin de seguir ofreciendo sus productos sin perder clientes.