En México la violencia psicológica es una forma de agresión que afecta a más de la mitad de las mujeres, aunque es silenciosa e invisible deja marcas significativas en quienes la experimentan.
Esta forma de agresión no solo es difícil de identificar, sino también tiene efectos económicos y emocionales de largo plazo en las víctimas quienes se sienten vulnerables ante el agresor.
"Existe la violencia económica donde los hombres hacen que las mujeres dependan al 100% de ellos y al momento de la agresión las hacen vulnerables por que no tienen una autonomía " Melissa Estavillo ,Directora de Igualdad Sustantiva de la Secretaria de las Mujeres
Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía revelan que el 70% de las mujeres en el país han sufrido algún tipo de violencia en el hogar, sin embargo, la psicológica es la de mayor prevalencia con el 51.6% seguido de la violencia sexual con el 49.7%, la violencia física con el 34.7 % y la violencia económica con el 27.4 %.
La falta de conciencia sobre su impacto hace que muchas mujeres sigan sufriendo en silencio, especialistas coinciden en la importancia de ofrecer herramientas que sirvan para enfrentar este tipo de agresión que en ocasiones puede llegar hasta el suicidio.
" Se nos ha enseñado que tenemos que vivir en una sociedad muy fuerte pero ser fuerte significa no llores , no muestres debilidad, tienes que permanecer estoica" Martha García , Psicóloga
Algunos rasgos que suelen aparecer en las personas que ejercen este abuso son: hostigamiento , manipulación, humillación y el querer controlar el desarrollo personal y laboral de la pareja.
Por consecuencia la víctima suele presentar signos de depresión, ansiedad, trastornos de conducta alimentaria y dependencia emocional del abusador.
"Las hacen tan pequeñitas que destruyen su autoestima y eso tiene mucho que ver en el ir y venir con las parejas "Melissa Estavillo ,Directora de Igualdad Sustantiva de la Secretaria de las Mujeres
Durante la campaña anual de los 16 días de activismo contra la violencia de género, se busca renovar compromisos, exigir medidas concretas y rendir cuentas a los responsables de la toma de decisiones para poner fin a la violencia de género.