México enfrenta crisis de sobrepeso infantil mientras avanza nuevo programa de alimentación saludable en escuelas
En México, uno de cada cuatro niños padece sobrepeso u obesidad, condiciones que incrementan el riesgo de desarrollar enfermedades graves como diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares, según datos del Gobierno Federal.
El 30 de septiembre de 2024, el Diario Oficial de la Federación publicó un acuerdo que establece lineamientos para regular la preparación, distribución y venta de alimentos y bebidas en las escuelas, con el objetivo de promover estilos de vida saludables. Esta medida está diseñada para fomentar una alimentación más sana, particularmente entre los menores, aunque ha generado opiniones divididas entre estudiantes universitarios.
Carol Estebane, alumno de una universidad, comentó que, aunque la iniciativa busca promover hábitos alimenticios saludables, su efectividad en el nivel universitario es limitada: "Se fomenta una alimentación más sana, pero siento que al menos para nosotros, como universitarios, no sirve de mucho. Podemos salir a comprar lo que queramos, pero el beneficio es más para prepa, kínder y primaria", señaló.
Por otro lado, Ariel Hernández, también alumno universitario, reconoció que la medida sí tendrá un impacto positivo en los niños más pequeños: "Para los niños chiquitos que apenas van entrando a la escuela, sí. Siempre han vendido frutas, y para ellos sí va a ser un cambio para bien", indicó.
El manual que acompaña esta normativa revela que, de acuerdo con estudios, nueve de cada diez niños consumen bebidas azucaradas de forma regular, mientras que seis de cada diez incluyen dulces, botanas y golosinas en su dieta diaria. Esta situación ha provocado que algunos estudiantes universitarios expresen preocupaciones sobre el impacto económico que esta regulación podría tener, especialmente en escuelas públicas, que dependen de la venta de estos alimentos en sus cafeterías.
Osvaldo Hernández, estudiante universitario, advirtió sobre las repercusiones económicas que podría generar la medida: "El impacto económico para las escuelas públicas va a ser negativo, ya que la mayoría de estas instituciones dependen de lo que venden en su cafetería. La regularización o prohibición de estos productos la veo como algo negativo para la economía de las primarias, secundarias y preparatorias", señaló.
A pesar de los posibles efectos económicos, los estudiantes esperan que la medida finalmente logre modificar los hábitos alimenticios de los menores. Sin embargo, también temen que la prohibición de alimentos en las escuelas impulse la venta ilegal de comida chatarra entre los alumnos, lo que podría socavar los beneficios esperados.
Con esta nueva normativa, el gobierno mexicano busca frenar la creciente tasa de sobrepeso y obesidad infantil, mientras genera un debate sobre los desafíos y beneficios de cambiar los hábitos alimenticios desde las primeras etapas de la educación.