Vecinos que transitaban por el parque José María Morelos encontraron en dos bolsas abandonadas restos óseos, lo que provocó su preocupación por lo que solicitaron apoyo por parte de las autoridades.
Al llamado acudieron policías municipales de la capital poblana y forenses para realizar las investigaciones correspondientes con las que se determinó que no se trataban de restos humanos sino de animales.
Si bien esto dio un poco de tranquilidad entre los vecinos, la realidad es que el abandono de osamentas animales también genera duda entre las personas, pues desconocen quien dejó este tipo de restos ahí y que tipo de animal tuvo tan trágico final.