Para enfrentar los retos de la urbanización en América Latina, donde el 75% de la población vive en zonas urbanas y esta cifra sigue en aumento, es crucial implementar estrategias como la densificación urbana. Este enfoque busca optimizar el uso del suelo mediante la construcción de edificaciones verticales que concentren a la población, reduciendo la expansión desordenada hacia las periferias y garantizando una mejor provisión de servicios básicos como transporte, agua potable y áreas verdes. La mayoría de las grandes ciudades de la región se han desarrollado a partir de metrópolis principales, como las capitales, generando desigualdades en las periferias que carecen de infraestructura adecuada. La densificación urbana, combinada con el desarrollo de transporte sustentable y una gestión eficiente de residuos, requiere políticas públicas integrales, inversiones y participación ciudadana para construir ciudades más inclusivas, sostenibles y con una mejor calidad de vida para sus habitantes.