Las ciudades son mucho más que espacios funcionales; son escenarios de convivencia y socialización donde la historia y la identidad de sus habitantes se expresan en cada rincón.
Entre los empedrados de solitarias calles que adornan los barrios tradicionales de Toluca, más allá de los pequeños comercios que resisten el paso del tiempo, se encuentra "El Coporo." Un barrio de callejones sin salida, de casas con tejados antiguos que parecen hablar poco de su historia, pero que esconden una realidad marcada por el abandono y la inseguridad.
En diciembre pasado, el gobierno municipal, en coordinación con el gobierno estatal, llevó a cabo un proyecto de mejoramiento urbano en El Coporo.
Como parte de esta iniciativa, se pintaron 500 fachadas, cubriendo un total de 32 mil metros cuadrados con colores vivos y diseños artísticos. La intención de esta intervención fue mejorar la imagen del barrio, fortalecer el sentido de pertenencia de sus habitantes y atraer turismo.
A pesar del entusiasmo de algunos vecinos. La inseguridad sigue siendo un problema grave en El Coporo, y la falta de servicios básicos como alumbrado público, agua potable y mantenimiento de calles impide que la verdadera transformación llegue.
Seguridad, acceso a servicios básicos y oportunidades de desarrollo son necesidades urgentes en barrios como El Coporo. De lo contrario, el color de las fachadas será solo un disfraz temporal que oculta la realidad del barrio