Durante el 2024, la agricultura orgánica en el Estado de México experimentó un aumento del 25%, alcanzando un total de 15 mil hectáreas. Este incremento refleja una mayor adopción de prácticas agrícolas que evitan el uso de productos químicos sintéticos como pesticidas y fertilizantes.
Este tipo de agricultura se basa en métodos sostenibles como la rotación de cultivos, el compostaje y el control biológico de plagas.
Desde abril del año pasado, la Secretaría del Campo Estatal reiteró su compromiso para avanzar hacia un modelo agroecológico sostenible, minimizando el uso de plaguicidas y gestionando adecuadamente los residuos plásticos y químicos en la agricultura estatal.