Toluca, con una población de más de 900 mil habitantes, de los cuales el 77 por ciento reside en zonas urbanas, se ha convertido en un punto clave para urbanistas interesados en analizar su acelerado crecimiento y los retos que esto implica.
Como centro económico y político del Estado de México, la ciudad enfrenta desafíos significativos en términos de planeación urbana, movilidad sostenible y cuidado del medio ambiente, cuestiones que impactan directamente en la calidad de vida de sus habitantes.
De acuerdo con datos del gobierno federal en 2012, Toluca experimentó un crecimiento exponencial entre 1980 y 2010, expandiéndose 27 veces su tamaño original. Actualmente, la mancha urbana continúa en expansión, aunque de manera desordenada, registrando un aumento del 11%.
Este acelerado crecimiento de la mancha urbana, sumado a la mala planificación y la baja densificación en Toluca, ha generado serias problemáticas urbanas. Entre ellas destacan un transporte público deficiente, tránsito vehicular lento, dificultades para la micromovilidad, recorridos intermunicipales prolongados, altos niveles de contaminación, una notable carencia de espacios verdes y la falta de servicios públicos básicos, lo cual ha sido motivo de constantes críticas por parte de especialistas, organizaciones sociales y la ciudadanía, quienes demandan soluciones integrales y sostenibles.
Los problemas que enfrenta Toluca, aunque complejos y de difícil resolución, no son imposibles de solucionar, según señalan expertos en urbanismo. Con una planificación adecuada, políticas públicas integrales y una visión sostenible, la ciudad podría revertir muchas de las problemáticas que actualmente afectan la calidad de vida de sus habitantes.