Veracruz ocupa el tercer lugar a nivel nacional en casos de trabajo infantil. Con más de 295,000 menores de entre 5 y 17 años trabajando, la entidad concentra el 16.3% de la población infantil en situaciones laborales. Esta situación, señalada por la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), refleja las profundas desigualdades que aún persisten en el estado y en el país.
Las autoridades en Veracruz no han permanecido indiferentes ante esta problemática. En un esfuerzo por frenar el trabajo infantil, la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes ha intensificado los operativos. En promedio, se realizan cinco apercibimientos semanales a adultos que emplean o comercian acompañados de menores. Aunque aún no se han dado casos de resguardo infantil, estas medidas buscan crear conciencia y disuadir a quienes aún recurren a la explotación laboral de niños.
Para complementarlo, la Secretaría de Trabajo, Previsión Social y Productividad ha puesto en marcha programas de certificación dirigidos a las empresas que se comprometen a erradicar el trabajo infantil en sus espacios laborales. En este sentido, las autoridades han otorgado distintivos como "Clima Laboral Favorable" y "Veracruz Libre de Trabajo Infantil" a las compañías que garantizan ambientes laborales libres de explotación. Recientemente, se reconoció a 20 empresas en el sur del estado, lo que subraya un avance en la lucha contra este fenómeno.
Sin embargo, el trabajo infantil no solo es un tema de leyes y políticas públicas. La pobreza y la falta de acceso a una educación de calidad son los factores fundamentales que empujan a miles de niños veracruzanos a sumarse al mundo laboral. De acuerdo con el CONEVAL, más del 61% de la población infantil en Veracruz vive en condiciones de pobreza, lo que representa un obstáculo mayúsculo para el desarrollo de los menores.
El camino hacia la erradicación del trabajo infantil es largo y exige la colaboración de todos los sectores de la sociedad: autoridades, organizaciones civiles y empresas. La implementación del Programa Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (PRONAPINNA) es una de las estrategias para garantizar los derechos de la infancia, pero el reto sigue siendo enorme. La tarea ahora es cerrar la brecha de desigualdad, mejorar el acceso a la educación y garantizar que cada niño y niña en Veracruz tenga un futuro libre de explotación laboral.