La ciudad de Zamora se prepara para la 66ª edición de la Procesión del Silencio, destacándose
por sus características únicas en comparación con otras ciudades de Michoacán. Organizada por la Diócesis de Zamora, la marcha reúne a más de 30,000 hombres de todas las edades, vistiendo camisa blanca y pantalón azul, iniciando su recorrido en el templo de Los Dolores.
El evento, que se llevará a cabo el Viernes Santo, 18 de abril de 2025, se realiza durante la mañana y parte de la tarde, comenzando a las 10:00 y terminando a las 15:00, con un silencio absoluto mientras los participantes visitan diversos templos de la ciudad. La procesión tiene un carácter penitencial y de meditación, rindiendo tributo a las imágenes del Señor de la Salud, la Virgen de la Soledad y la Virgen de los Dolores. A diferencia de otras procesiones en Michoacán que se realizan de noche, en Zamora el Sol y las altas temperaturas son factores importantes.
Hombres provenientes de otras ciudades del país y de Estados Unidos se unen a la marcha, dejando de lado su situación migratoria para formar parte de la conmemoración. El silencio solo se rompe para citar los nombres de los participantes fallecidos durante el último año, pidiendo por el descanso de sus almas a través de un sistema de sonido.
La Procesión del Silencio en Zamora comenzó el 29 de marzo de 1959, inicialmente como una protesta por los crímenes de la época. Posteriormente, el grupo Caballeros de Don Bosco y el sacerdote salesiano Isauro Pedraza reforzaron la tradición, imponiendo el requisito de participación exclusiva para hombres.