Lamberto Villagómez González y Amanda Romero Ayvar, ambos de 65 años, han demostrado que nunca es tarde para aprender. Después de más de cuatro décadas dedicadas al trabajo y a la crianza de sus hijos, esta pareja decidió retomar sus estudios y recientemente concluyó la educación preparatoria a través de la Oficina Regional Costa Grande del Enlace de Preparatoria Abierta en Zihuatanejo.
Para ellos, el conocimiento es un camino de crecimiento personal y una muestra más del amor que los une. Motivados por el deseo de superación, encontraron en el estudio una nueva etapa para compartir juntos, con la meta de continuar con su preparación académica.
Su historia inspira a muchos que, por diversas razones, han postergado su educación. Son parte de los 58 hombres y mujeres que, en lo que va de 2025, han logrado graduarse en un lapso de seis meses.
Su próxima meta es la universidad, donde esperan seguir aprendiendo y demostrando que la edad no es un impedimento cuando se tienen ganas de seguir adelante.