El incremento al kilo de tortilla, es un aumento que los pobladores consideraron como excesivo, no obstante, continúan consumiendo el alimento porque es parte de la dieta de los mexicanos.
En un breve sondeo en el puerto, los ciudadanos consideraron que el precio de 30 pesos por kilo, es alto, pero siguen comprando el producto.
Otros declararon que siguen comprando la misma cantidad en pesos, aunque la porción sea menor, porque tienen que estirar el dinero lo más que puedan para solventar los gastos del hogar.