A pesar de la nueva normativa que prohíbe la venta de comida chatarra en las escuelas del país desde el 29 de marzo, en Zihuatanejo el problema persiste fuera de los planteles. Comerciantes ambulantes continúan instalándose en accesos principales y en la vía pública durante el recreo y el horario de salida, ofreciendo golosinas, frituras y bebidas azucaradas a los estudiantes.
Trabajadoras de cooperativas escolares señalaron que los esfuerzos por fomentar una alimentación saludable dentro de las escuelas se ven afectados por esta situación. Expresaron que de poco sirve restringir estos productos en las cooperativas si los estudiantes pueden comprarlos fácilmente al salir de clase.
Por ello, hicieron un llamado a las autoridades para que regulen la venta de estos alimentos fuera de los planteles, ya sea prohibiéndolos o promoviendo la oferta de productos saludables que se alineen con el plan de alimentación establecido en las escuelas.
También destacaron la importancia de que los padres de familia se involucren en el tema, solicitando a las autoridades que intervengan para garantizar que las niñas y niños adopten hábitos alimenticios más saludables.