Autoridades federales tenían conocimiento de actividades criminales e incineración de cuerpos dese hace al menos seis años, asegura el organismo Mexicanos contra la Corrupción, quienes citan documentos oficiales de la Guardia Nacional.
Afirman que elementos de la Guardia Nacional reportaron el 10 de agosto de 2019 la localización de una finca con varios cuerpos que habían sido calcinados en Teuchitlán, cerca de la comunidad de La Estanzuela, la misma zona donde los buscadores localizaron a inicios de marzo de 2025 el crematorio. Dichos restos habrían sido abandonados en un sembradío de maíz.
En esa ocasión encontraron zapatos, por lo que presumieron la presencia de una fosa clandestina en el sitio, pero no le dieron seguimiento. Otro informe del 21 de agosto de ese mismo mes señala que los elementos de la Guardia Nacional fueron contactados por grupos de la delincuencia organizada quienes les habrían ofrecido dinero para dejarlos operar en la región.
De ninguno de estos eventos la Guardia Nacional ha confirmado estos incidentes.