La reforma impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum para combatir el nepotismo electoral prohíbe la sucesión inmediata de familiares en cargos públicos. Sin embargo, la oposición la califica más como un discurso político que como una solución efectiva.
El líder estatal del PAN, Rigoberto Mares Aguilar, afirmó que, si bien su partido respalda la propuesta, considera que esta no aborda a profundidad los retos actuales en materia electoral.
"Nosotros apoyamos la propuesta, pero nos parece insuficiente frente a los desafíos que enfrentamos hoy en día en materia electoral. Podría haber sido mucho más amplia, pero estamos de acuerdo en que no haya nepotismo", declaró Mares Aguilar.
La iniciativa establece que un familiar inmediato no podrá suceder a otro en el mismo cargo durante un periodo de tres años. La restricción aplicaría a puestos de elección popular como diputaciones, senadurías, la Presidencia de la República, gubernaturas, diputaciones locales, presidencias municipales, regidurías, sindicaturas, la Jefatura de Gobierno, alcaldías y concejalías.
No obstante, Mares Aguilar advirtió que la reforma deja vacíos legales, pues el problema no se limita únicamente a la sucesión en el mismo puesto, sino también a la colocación de familiares en posiciones estratégicas dentro del gobierno. Asimismo, señaló que la reforma no atiende las redes de poder que continúan dominando la política.
"Tenemos a los Cota, a los Agúndez, a los Castro... Varias familias han caído en este tipo de prácticas de nepotismo", sostuvo el líder panista.
El historiador Sealtiel Enciso Pérez analizó mencionó que esta reforma tiene un impacto limitado en la historia politica de Baja California Sur ya que, desde 1974 a la fecha solo un gobernador de Baja California Sur habría sido impedido de asumir el cargo bajo esta norma: Alberto Alvarado Arámburo, quien gobernó de 1981 a 1987. Esto se debe a que era primo directo de Ángel César Mendoza Arámburo, gobernador de 1975 a 1981, pese a contar con una amplia trayectoria política.
Destacó que, aunque en Baja California Sur no existe un historial extenso de sucesiones familiares inmediatas, la reforma busca prevenir que esto ocurra en el futuro.
"Garantiza el respeto al Estado de derecho, permitiendo que todas las personas que cumplan los requisitos del Instituto Electoral puedan participar en igualdad de circunstancias. Evita que se repitan casos como en otros estados, donde familias se han perpetuado en el poder por generaciones, convirtiendo gubernaturas y presidencias municipales en cacicazgos", explicó el historiador.
Mientras tanto, el Congreso de Baja California Sur analiza la minuta que prohíbe el nepotismo en cargos municipales, aunque su aprobación aún está en discusión.