Las epidemias son brotes de enfermedades que se propagan rápidamente en una comunidad o región durante un periodo de tiempo determinado, generando un aumento significativo en el número de casos de una enfermedad, superando lo que se esperaría normalmente, catalogándolas ya como una pandemia.
Algunas de las enfermedades epidémicas más conocidas de la historia son: Peste bubónica (1720-1722), Gripe española (1918-1919), Cólera (1817-1923), VIH-Sida (1981-actualidad), Gripe Aviar (1878-actualidad), Ébola (1976-actualidad), Covid-19 (2020-actualidad).
Cabe señalar que dichas epidemias pueden ser causadas por virus, bacterias u otros patógenos que suelen estar asociadas con factores como la falta de inmunidad en la población, condiciones sanitarias deficientes, o el contacto cercano entre personas, en general son eventos complejos que pueden generar efectos devastadores en la salud pública, la economía, el bienestar social y psicológico, y la estabilidad política de una región o incluso de un país entero.
Por ello, el apoyo de organizaciones internacionales, como el Sistema de las Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud es fundamental en la coordinación de las respuestas a las epidemias, actuando de manera mancomunada con organismos nacionales, regionales e internacionales, orientados a la prevención y mitigación de las epidemias y enfermedades infecciosas.