San Miguel de Allende, un destino turístico popular en el Estado, México y el extranjero, además de su belleza, arquitectura, gastronomía, cultura también enfrenta un desafío creciente en cuanto a la disponibilidad y gestión del agua.
Y es que el estrés hídrico, el cual se refiere a la escasez o insuficiencia de agua para satisfacer las necesidades de la población y la economía, es un problema que afecta cada vez más a la ciudad.
Entre las causas que están provocando este fenómeno, no propio de esta ciudad patrimonio, sino de casi todo el País, destaca la creciente demanda de agua debido al aumento de la población y la actividad turística, la escasez de lluvias y la sequía en la región, la contaminación del agua debido a la actividad industrial y agrícola y la falta de infraestructura y gestión adecuada del agua.
El estrés hídrico en San Miguel de Allende tiene consecuencias significativas para la ciudad y sus habitantes, que incluye, escasez de agua para el consumo humano y la agricultura, contaminación del agua y el suelo, la pérdida de biodiversidad y la degradación del medio ambiente, resultados que impactan gravemente la economía y el turismo.
Para abordar el estrés hídrico en San Miguel de Allende, es necesario implementar soluciones y estrategias que incluyan una gestión eficiente del agua y la implementación de tecnologías para ahorrar agua., protección y restauración de los ecosistemas y la biodiversidad, como el caso de la Presa Allende, la cual se encuentra en proceso de desazolve del lirio que la cubre y hace casi imposible la extracción del vital líquido.
La demanda de agua en San Miguel de Allende ha aumentado en un 30% en los últimos 10 años. (Fuente: Ayuntamiento de San Miguel de Allende), en tanto que la sequía ha afectado a más del 70% de la superficie agrícola en la región. (Fuente: Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural)
La educación y conciencia sobre la importancia del agua y la necesidad de conservarla, así como la coordinación entre los diferentes órdenes de gobierno y la sociedad civil son algunas de las soluciones para abatir este estrés hídrico que amenaza a San Miguel de Allende este 2025.