México ha superado los 50 mil refugiados y solicitantes de asilo, convirtiéndose en un "notable ejemplo de solidaridad", según informó este jueves la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR).
La organización destacó el esfuerzo del país al acoger a personas que han tenido que huir de sus hogares debido a situaciones de violencia y persecución.
Giovanni Lepri, representante de ACNUR en México, subrayó que el país se ha convertido en un lugar donde aquellos obligados a huir pueden encontrar "la estabilidad necesaria para rehacer sus vidas con dignidad". México ha ofrecido a estos refugiados no solo la oportunidad de encontrar un hogar seguro, sino también de integrarse activamente en la sociedad.
La mayoría de los refugiados han llegado por la frontera sur del país y han sido reubicados en diversas ciudades industriales gracias al Programa de Integración Local, impulsado por ACNUR. Este programa es coordinado entre las autoridades federales, locales y el sector privado para garantizar una transición exitosa a sus nuevas vidas en México.
Más de 650 empresas participan en este programa, lo que ha permitido que los refugiados se integren en la economía mexicana. A través de su participación laboral, estos refugiados han contribuido con unos 15 millones de dólares en ingresos fiscales anuales, un aporte importante a la economía del país.
Lepri destacó que, con las herramientas adecuadas, los refugiados tienen un gran potencial para integrarse completamente en la sociedad mexicana y aportar al bienestar de las comunidades que los acogen. Este modelo demuestra que, cuando se les brinda el apoyo necesario, los refugiados pueden ser una valiosa fuerza laboral y un motor de crecimiento económico.
ACNUR también recordó que América Latina y el Caribe acogen a alrededor de 20,3 millones de personas en desplazamiento forzado, siendo México uno de los principales países que recibe y acoge a quienes huyen de situaciones de violencia, persecución o guerra. En este contexto, la labor de integración de México es un referente para otros países en la región y el mundo.
Este esfuerzo de México, apoyado por ACNUR y diversas instituciones, reafirma el compromiso del país con los derechos humanos y la solidaridad internacional, y establece un modelo para la integración exitosa de los refugiados en un nuevo entorno.