GUAMÚCHIL, SALVADOR ALVARADO.- A pesar de los incontables atractivos que tiene la región del Évora, el desarrollo económico y turístico de Salvador Alvarado, continúa estancado.
El cáncer del cacicazgo político que ha gobernado desde la administración de Armando Camacho y ahora con Guadalupe López, su esposa, frena todo desarrollo debido a su interés de querer enriquecer sus bolsillos y no invertirlo en servicios para el bienestar social del municipio
"Falta muchísimo por hacer en diferentes rubros y vemos que, que no se está haciendo trabajo en ese sentido, no hay planes, no hay apoyo para sacar adelante esa tarea". Señaló el dirigente del PAN, Jesús Manuel Valencia.
El gobierno de Lupita López prefirió apostar por la obra millonaria de un malecón, cuando existen muchos temas en servicios públicos por atender, incluyendo la promoción de zonas turísticas que se pueden reactivar como los museos, monumentos históricos y el mirador de la presa Eustaquio Buelna, mismos que ahora lucen tristemente solitarios.