Salvador Alvarado, Sinaloa.- Tanto la Administración de Armando Camacho, como ahora la de su esposa Guadalupe López, se han caracterizado por priorizar obras de relumbrón, como la construcción del Malecón Del Río Évora, mientras abunda la contaminación por el colapso del drenaje, las obras de pavimentación siguen inconclusa, falta alumbrado público y la construcción del nuevo hospital general en Guamúchil brilla por su ausencia.
Y es que Guadalupe López, al igual que lo hizo su esposo, continuará con la licitación de una segunda etapa del malecón, de la cual se estima sea mayor a los 60 millones de pesos invertidos en su primera etapa, una obra que no ha sido bien planificada para detonar el turismo en Salvador Alvarado y que no mejora en nada la calidad de vida de la población alvaradense, así lo aseguró Jesús Manuel Valencia, presidente del Partido Acción Nacional en Salvador Alvarado.
"Hay obras que no son prioritarias y aún así las hacen derrochando dinero, recursos millonarios que no están enfocados en áreas que deberían tener más atención".
La oposición condena que, el gobierno de Guadalupe López, haya dejado de lado a la población al anteponer sus propios intereses. Programa de participación ciudadana, en que se conformaban comités vecinales para contribuir en el desarrollo urbano del municipio, se han abandonado, contribuyendo así al rezago en materia de servicios públicos de Salvador Alvarado.
"Son programas que dejaron de existir, se hicieron a un lado y se viene acumulando ese rezago".