Un terremoto de magnitud 7.7 sacudió este viernes el centro-norte de Birmania (Myanmar), dejando centenares de muertos y heridos. El temblor, que se registró a las 12:50 hora local (23:50 del jueves, tiempo de México), tuvo su epicentro a 17 kilómetros de Mandalay, la segunda ciudad más grande del país.
La magnitud y la profundidad del terremoto causaron graves daños en varias ciudades, incluida la capital, Naipyidó, donde los edificios quedaron completamente destruidos.
Según el gobierno militar de Birmania, al menos 200 personas han muerto y 730 han resultado heridas. Sin embargo, el recuento de víctimas sigue siendo incierto debido a las dificultades de comunicación y los daños a la infraestructura.
El jefe de la junta militar, Min Aung Hlaing, confirmó que hay 144 muertos y una cifra considerable de heridos. Las autoridades también reportaron 39 víctimas adicionales en la región de Shan, cercana a la frontera con China.
El terremoto ha tenido un impacto devastador en las regiones más afectadas, como Sagaing, Mandalay y Naipyidó. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) alertó que hasta 7,000 personas pudieron haber estado expuestas a sacudidas violentas, mientras que más de 10 millones de personas en total sintieron fuertes temblores. Las alertas sobre posibles réplicas y daños generalizados han generado una respuesta urgente, pero limitada debido a la falta de recursos.
A pesar de la gravedad del desastre, la junta militar de Birmania ha realizado un llamado a la ayuda internacional. Esto contrasta con su respuesta a desastres anteriores, como el ciclón Nargis en 2008, cuando las autoridades tardaron en solicitar asistencia externa. Este cambio en la postura podría estar relacionado con la magnitud del daño y la incapacidad del régimen para manejar la crisis por sí solo.
La situación también afecta a los países vecinos. En Tailandia, el terremoto causó la muerte de al menos 10 personas y dejó 16 heridos en Bangkok, donde tres edificios en construcción colapsaron. Además, más de 100 personas se encuentran desaparecidas bajo los escombros. Las autoridades tailandesas han declarado el estado de emergencia en la capital y están utilizando drones para acelerar las tareas de rescate.
Mientras tanto, en la vecina China, aunque el terremoto se sintió en la provincia de Yunnan, los daños reportados han sido menores. Los expertos advierten que el terremoto de Birmania podría ser el más grande en la región en más de 75 años, lo que aumenta las posibilidades de un desastre significativo debido a la calidad de las construcciones en las zonas afectadas.
En respuesta a la emergencia, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México ha activado medidas de apoyo a los mexicanos que se encuentren en las zonas afectadas. A través de sus embajadas en Singapur, Tailandia y Líbano, el gobierno mexicano se mantiene alerta para asistir a los connacionales en situación de riesgo.
La embajada de México en Singapur ha habilitado el número de emergencias +65 92950722 para quienes necesiten asistencia, mientras que la embajada en Tailandia ha dispuesto los números 083 2993390 y (+66) 83299 3390.
En cuanto a las explosiones ocurridas en Beirut, Líbano, la SRE ha instado a los mexicanos a seguir las indicaciones de las autoridades locales. La embajada de México en Líbano también ha puesto a disposición varias vías de contacto para brindar apoyo, incluyendo el correo electrónico consularlib@sre.gob.mx y los números de teléfono +961 3 044 598 y 3044 598.